El próximo año, el gobierno estará encabezado por Alberto Fernández; quien fue electo presidente en las elecciones que se realizaron el domingo 27 en toda la Argentina. La fórmula que propuso el Frente de Todos fue la que se llevó el triunfo y derrotó a “Cambiemos”, el partido donde se postuló el actual presidente.

Cuando el 10% de las urnas ya estaban escrutadas, los primeros resultados se hicieron visibles en los medios de comunicación, El Frente de Todos se impuso en primera vuelta. Un nuevo gobierno se empezó a presentir. Fue así que Alberto Fernández ganó la presidencia con el 48,10% de los votos; lo votaron más de 12 millones de electores.



De acuerdo con el ente electoral argentino, más del 80% del padrón electoral acudió a votar. La Cámara Nacional Electoral (CNE) informó hoy que alrededor de que votó el 81 por ciento del padrón electoral en los comicios generales. La cifra supera en cinco puntos el nivel de concurrencia de las PASO del 11 de agosto pasado, que fue del 76,40%

“El gobierno volvió a manos de la gente”, dijo Fernández en la noche del domingo desde el búnker del Frente de Todos ante cientos de personas que celebraban la victoria.

“Muchas gracias al pueblo argentino que hoy fue a votar. Que dispuso un nuevo orden, una nueva lógica. Gracias a todos los que nos votaron, a todos los que nos acompañaron. Por construir una Argentina igualitaria, una Argentina que privilegie a los que trabajan y que producen”.

“Gracias a los que no nos votaron por haber participado. Este es el Frente de Todos. Nació para incluir a todos los argentinos y a todos estamos convocando. Los tiempos que vienen no son fáciles. Quiero darle las gracias a Lavagna para reconocer el resultado electoral. Mañana como anunció el Presidente Macri me reuniré con él para ver el tiempo que queda, sabiendo que hasta el 10 de diciembre el presidente es Macri. Vamos a colaborar en todo lo que podamos colaborar porque lo único que necesitamos es que los argentinos dejen de sufrir de una vez por todas. Ese es nuestro objetivo“, afirmó Fernández en alusión al traspaso de mando que se hará efectivo el 10 de diciembre.

Ante una multitud, también agradeció la confianza del pueblo que se vio reflejada en la elección. “Vamos a construir la Argentina igualitaria y solidaria que todos soñamos (…) la que nos merecemos”, aseguró.

También recordó a su amigo y ex presidente de la nación. “Gracias Néstor dónde estés, porque vos sembraste todo esto. No sería justo que no se lo reconozca. De acá en adelante solo nos queda cumplir con lo prometido. Cada compromiso que asumimos sobre el país que debemos construir”.

Minutos antes, la ahora vicepresidenta electa, Cristina Fernández de Kirchner, tomó el micrófono y pidió a Macri que tome las medidas que sean necesarias para aliviar la crisis económica que vive un país donde una de cada tres personas es pobre.

“Los presidentes son presidentes desde el primer día que asumen y hasta el último día que se van”, señaló la nueva vicepresidenta de la nación.

Es ahora que se abren ya claramente algunos interrogantes acerca de lo que viene, tanto para el nuevo gobierno como para la fuerza política que deja el poder.

¿Cómo podría ordenarse la economía? ¿Será con un gran acuerdo nacional? El país se encuentra sumido en una crisis económica que combina recesión, con una inflación que ha superado el 50% en los últimos 12 meses, desempleo de más de 10%, la pobreza que podría alcanzar al 40% de la población, y unos compromisos financieros que lo acechan y dificultan la administración del Estado. Alberto Fernández ya dijo en campaña que prevé renegociar la deuda externa del país. Tanto la parte ya otorgada por el Fondo Monetario Internacional de su crédito récord de unos US$57.000 millones, como de lo que esté en manos de privados.

¿Quién gobernará realmente, Alberto Fernández o Cristina Fernández? En las democracias nadie gobierna solo y el poder no se concentra en una sola persona, pero en las democracias presidencialistas, como la Argentina, quien ocupa la cabeza del Ejecutivo suele tener el mayor caudal de poder. Alberto Fernández, además, dijo ya en campaña que Argentina es un país federal y por lo tanto lo gobiernan los 24 gobernadores de las provincias y el presidente. Es una forma de distribuir poder, pero también responsabilidades.

Quizá ésta coyuntura política sea una excelente oportunidad para la construcción de un sistema de consensos en la República Argentina para superar las tres limitaciones históricas existentes: la de tener un sistema político sin partidos o coaliciones institucionales; la de tener un sistema económico inestable y volátil; y, la de tener un sistema social profundamente injusto.

Esto implica considerar que el desafío más importante del Frente de Todos a partir del 10 de diciembre es lograr una estrategia de crecimiento económico sustentable con una distribución equitativa del ingreso para garantizar un sistema político estable que articule, promueva y sostenga políticas de Estado.

Inicia ahora una nueva etapa del peronismo en el país en la que Fernández deberá hacer frente a la Argentina que deja atrás Macri, con un 35% en índices de pobreza, una inflación que podría alcanzar el 55% y un desempleo que supera ya el 10%.