El candidato presidencial por Consenso Federal Roberto Lavagna, se mostró algo crítico con el formato del debate y expresó haber estado “incómodo” porque “era poco lo que se podía contribuir en términos de disminuir esa fuerte polarización que domina la política argentina desde hace muchos años”.

Admitiendo que se lo vio algo deslucido en su presentación, Lavagna aseguró que se está preparando para poder transmitir mejor en el segundo debate el proyecto de país que lidera y su probada capacidad de conducción en época de crisis económica.

Lejos de su mejor faceta oratoria, al candidato de Consenso Federal se lo vio cansino y excesivamente moderado. Incluso, su aporte en temas de economía – donde podría haberse destacado- fue escaso.

“No me sentí particularmente cómodo, porque me cuesta aceptar esta pelea permanente entre los dos extremos de la grieta, sin que asuman ninguno de los problemas que existen. Sentí que estaba metido en un juego que no conducía a lo que uno puede esperar, que es un cambio en Argentina”, enfatizó en declaraciones a los medios.

Hubo un momento sobresaliente, en el que Lavagna denunció “la violación de los derechos humanos de este momento”, aludiendo al “hambre, la pobreza y la indigencia”.

Por otro lado, sus propuestas económicas fueron tomadas por los dos candidatos principales. Las ideas de crear un Consejo Económico y Social, establecer un pacto social a largo plazo y “poner plata en el bolsillo de la gente” para motorizar el consumo empezaron a cobrar fuerza en el discurso de campaña macrista y del Frente de Todos. Asimismo, la necesidad de renegociar la deuda con el FMI fue señalada por Lavagna antes que nadie.

En el segundo debate, el candidato de Consenso Federal – tercero más votado en las PASO-, buscará mejorar su performance y presentarse como una opción para salir de la crisis y reunificar la sociedad.

Fuentes:

A24

El Cronista

Info Región

Foto: Info Región