El pasado domingo 13 de octubre se realizó el debate presidencial, y el candidato del Frente Despertar, José Luis Espert, tuvo una participación con propuestas que dieron de qué hablar. Entre ellas habló de las relaciones internacionales y criticó tanto al kirchnerismo como al macrismo sobre sus diferentes políticas internacionales, y subrayó que para reclamar la soberanía sobre las Islas Malvinas es preciso antes hacer los cambios estructurales de fondo para que Argentina alcance los niveles de vida de Reino Unido. Habló asimismo del tema de Venezuela, y calificó al régimen de Maduro de dictadura asesina al mismo tiempo que pidió que Argentina haga los máximos esfuerzos para remover al dictador venezolano de su cargo.

Al referirse a la deuda, advirtió que Argentina tiene que elegir entre abrir la economía y vivir del comercio a fin de dejar de tener que endeudarse, o bien elegir endeudarse pero respetando los contratos internacionales para evitar la misma situación ocurrida en 2001. Dijo que de los últimos veinte años, solo durante tres Argentina pagó la deuda regularmente, mientras que en el resto estuvo en estado de default y que la manera de salir de ese ciclo es dedicarse al comercio, que es “la manera genuina que los países hacen para crecer”. Dijo que el Mercosur fue “una mentira de apertura económica” de la que no se puede rescatar nada, y que el comercio sirve cuando se realiza con todo el mundo, y no solo con los pares iguales a Argentina.

Declaró que los principales responsables de la decadencia argentina son tres: los empresarios “prebendarios”, que dicen que sin el comercio internacional no se puede desarrollar una industria nacional, los políticos, que son “un conjunto de impresentables que ni siquiera pueden leer un discurso en el Congreso”, y la corporación sindical, que bajo el pretexto de la justicia social, “ha armado una maraña de leyes laborales cuya consecuencia son 5 millones de trabajadores en negro”. En ese sentido, dijo que Argentina tiene que seguir los pasos de países como Chile, Perú y, en menor medida, Paraguay, y que para eso hay que abocarse al libre comercio e impulsar un recorte impositivo. Finalmente cargó contra Hugo Moyano, a quien le dijo que deje de “currar con la justicia social”.

En lo referente a los derechos humanos, dijo que hoy en día en Argentina las organizaciones “curran” con ellos, por lo que pidió acabar con eso, y cuestionó en ese sentido la relación inexistente entre los derechos humanos y la estafa de “Sueños Compartidos”. Aclaró que los militares sin condena firme no deben sufrir prisiones preventivas, las que constituyen una forma de “venganza” contra ellos. Pidió que se deje de revisar la historia de los ‘70, pero que, antes de hacerlo, se juzgue a “los terroristas que mataron inocentes a mansalva”, en referencia a grupos como los montoneros.

Se expresó además a favor de la Educación Sexual Integral siempre y cuando ella no degenere en la ideología de género. Asimismo cuestionó la decisión de Alberto Fernández de crear un Ministerio de la Mujer, alegando que es inentendible que se agrande todavía más el estado, ya que el contribuyente “no es un extraterrestre que no paga impuestos, sino gente de trabajo y de esfuerzo”.

Al hablar sobre la educación, empezó citando a Sarmiento al decir que “todos los problemas son problemas de educación”, y a continuación pidió declarar a la educación servicio público, básico y esencial para limitar de esa manera el derecho de huelga para que los niños de escuelas públicas no pierdan tantos días de clase como ocurre año tras año. En ese punto le habló directamente al sindicalista Roberto Baradel, y le dijo claramente: “Basta de paros”.

Propuso además revisar el Estatuto Docente para examinar las concesiones excesivas por licencias, ausentismo y enfermedad, y prometió relanzar las Escuelas Técnicas para los chicos que no deseen continuar con estudios universitarios. Con respecto a la universidad pública propuso arancelarla para financiar con la recaudación del arancel becas para los estudiantes con mejores notas que no puedan afrontar los estudios. Finalmente dijo que es necesario restablecer el examen de ingreso a fin de que estudien únicamente quienes realmente deseen hacerlo.

Propuso, en materia de salud, quitarle las obras sociales a los sindicatos, ya que en ningún lugar del mundo se provee la medicina desde el sindicalismo. De esa manera podrá integrar los servicios de los hospitales públicos y la medicina pre-paga como funciona en Europa. Manifestó una gran emoción al poder cerrar el primer debate presidencial por ley. Dijo que la gente que votó entre Macri y Fernández votó dentro de una falsa grieta, ya que “hay una enorme similitud entre el macrismo y el kirchnerismo”; en ese sentido dijo que ambos tomaron medidas muy similiares, entre las que mencionó el cepo cambiario, impuestazos, controles de precios, entre otros. Acabó dando un mensaje a la ciudadanía diciendo que Macri no pudo evitar la vuelta del kirchnerismo, pero que Espert y su frente sí pueden hacerlo.